Llevo ya 5 meses viviendo en Lima (Perú) y la verdad siento como si nunca me hubiera ido.
No quiero decir que estoy 100% a gusto porque estaría mintiendo pero a pesar de todo los cambios por los que estoy pasando tampoco me siento desubicada, al fin de cuentas esta es la tierra que me vió nacer aunque no sé si será la que me verá morir.
No voy a hablar de lo que me gusta o disgusta de estar aquí (será otro tema) si no del porque decidí regresar…
La verdad fue la suma de muchas cosas, buscaba un cambio radical en mi vida, tuve varias invitaciones como destinos y también tuve mucho miedo a lo desconocido. En Perú me esperaba una oferta laboral, una aventura de experiencias nueva, un familiar por el que yo mataría (no lo digo muy fuerte porque no quiero que se entere jajajaja) y un pendiente que dejé hace más de un año y quería cerrar intentándolo.
Mi vida en Madrid ya no me hacía feliz, algo no estaba bien, cansada de la rutina necesitaba un escape, otro aire, otros aromas, otras personas, otras historias. Un día me senté delante del ordenador y me compré el billete así sin mas mucha gente de mi entorno se sorprendió (nadie creía que sería capaz de irme dejándolo todo), algunos me pidieron que desistiera otros me apoyaron y otros me esperaban en el destino elegido.

Y aquí estoy, aprendiendo nuevamente con estrés y alegría, si bien el trabajo hace que todo se vuelva rutina cada día observo algo nuevo, algo que dejé de ver en Madrid hace tiempo.

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Salud!

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